Me encanta el ritmo de lo inesperado. Siempre lista para un reto, un juego o una sesión de ejercicio que termine en carcajadas. ¿Quieres ver qué más se me ocurre?. Me encanta la forma en que el vino tinto se ve al lucir bajo la luz. Y si además hay risas y palabras juguetonas mientras cocino, el momento se vuelve mágico. Me cansa la impaciencia, como cuando alguien no deja respirar. Y los dramas... mejor dejarlos para las telenovelas.